jueves, 29 de octubre de 2015

QUIÉN SE LLEVÓ MI OTOÑO?

QUIÉN SE LLEVÓ MI OTOÑO?

Estaba allí, por años, en el cajón izquierdo,
donde guardo la foto del zapatito azul,
junto con todos los recuerdos de mi vida.

Los días de mi vida ya no vienen de uno en uno,
vienen en paquetes, algunos con adornos,
la mayoría vienen con olores a nostalgia.

Los años pasan, como pasan las nubes,
camino y no los veo, avanzan solitarios,
no se detienen, se desvanecen, se derriten.

Antes dejaban huellas profundas, como surcos,
ahora sólo unas pequeñas marcas en la arena,
quién se ha llevado mi otoño?,  no lo encuentro.

El cajón de los recuerdos es lo que me queda,
qué nadie los toque, por favor, aléjense,
no sea que se confundan, o se pierda alguno.

Los pequeños están en orden, los grandes también,
los cuido como tesoros, como joyas valiosas,
qué nadie los toque, y menos que se pierda mi otoño.

En el cajón izquierdo, en el orden que yo se,
en el mismo lugar, que nadie toque mis recuerdos,
en el mismo cajón, donde guardo también mi corazón.
© Lucio R. Ramírez

miércoles, 8 de julio de 2015

BELLO VIAJE MONTADO SOBRE EL EMPLUMADO LOMO DE UN ÁGUILA

BELLO VIAJE,  MONTADO SOBRE EL EMPLUMADO LOMO DE UN ÁGUILA
 
Esta mañana hice algo diferente, no salí en bicicleta,
a recorrer las costas, y, no tuve ganas para ir al parque,
además, son los mismos árboles viejos los que veo siempre.
Hoy hice algo diferente, monté sobre el lomo de un águila.
!Vaya si desde arriba es todo diferente¡, es todo tan bello,
quizá porque no te encuentras con la gente, abrumadora gente,
arriba es todo diferente, quizá porque no hay un quizá,
pero tampoco hay gente, si, lo se, estoy hablando cojudeces,
entiéndanme,  por un lado, son los mareos de tantas vueltas,
por otro, la emoción de descubrir cosas nuevas a mi edad.

Continúo, mejor, el cuento de lo que he visto desde el cielo,
me ha gustado la costa, fíjense, no la he visto detestable,
al contrario, que hermosas son, bellas, las curvas que tiene Lima,
bellas. Miraflores  es la cintura y Magdalena  el ombligo,
el Callao es un seno y La Punta, los largos pezones, largos,
en Chorrillos está, el derriére, la Playa Villa, es un granito
que le ha salido en la nalga. Desde arriba se ve diferente.

Las aguas se ven cristalinas, no se aprecia la caca, limpio,
todo se ve limpio, el pueblo hace caca, por más que coma menos.
Los que administran la caca, ellos son los que la tiran al mar.
Pero bueno, esas cosas hoy  no cuentan, continuó mi relato;
uno de lo descensos no me gustó, vi el cemento, tan gris,
pedí a mi transporte por favor se eleve un poco, sólo poco.
San Lorenzo, es la leche del seno que se diluye en el mar,
si pudieran ustedes montar sobre el lomo de mi trasporte,
verían lo que vi, entiendo, ustedes sólo viajan en avión.

Dimos vuelta, adivinen, el paisaje más hermoso, radiante,
los arrecifes, esos que nadie aprecia y que todos descuidan,
¿Que sería de una mujer sin barrancos? ¿Eh? ¿Flaca planchada?,
Pero, no es momento de críticas, ¡Lima¡, ¡Lima¡, que hermosa eres,
como lamento que te descuiden, que te llenen de basura,
que la gente, montada en su cuatro por cuatro, te ensucien toda,
los administradores, la caca, no sepan que hacer contigo,
sólo saben de  yacusis en sus bien montadas oficinas,
dicen, "para calmar el estrés que tanta caca les produce",
pero bueno, ese tema no va hoy, pienso, ¿no podrán inventar
un enema para el cerebro, que de tanto administrar caca
un poco, tan sólo un poco, se les ha subido al pensamiento?.

En fin, cansados de la costa fuimos a la sierra, azul cielo,
en todo el mundo no existe tal extraordinaria belleza,
tan majestuosa, ¿quién podría atreverse a decir lo contrario?,
pedí a mi amiga águila  que baje un tantito, ¿El paisaje?, bello,
¿Los sembríos de nuestros campesinos?, !Qué tal trabajo¡, bello.
Sin ellos no se servirían los maravillosos potajes
en las mesas de algunos peruanos, de los que aun pueden comer.
Hoy,  seremos egoístas, un día más de egoísmo ¿importa?,
la miseria no va a cambiar en un día, mejor no pensar,
hoy día no, este día, hoy, los pobres no importan, ¿Qué más nos da?,
su hambre continuará siendo hambre aunque lo veamos desde arriba,
hoy, nos importa la belleza del Perú vista desde arriba.

Dicho mejor, importa Lima, hermosa, coqueta y soñadora,
atascada en el Virreinato, ¿Cómo hacer para que despierte?
¿Sacarla del paso aletargado, pero arrogante y festivo?
Un águila no sirve, ¿pasear a todos?, !!Son diez millones¡¡,
¿Los administradores de la caca?, tampoco, no nos sirven,
¿Qué hacer para despertarla? ¿Y cómo puede acelerar su paso?
Por lo menos que la gente, su gente, sienta y de verdad sienta.
!Vaya, si desde arriba es todo diferente¡, Es todo tan bello,
pero tenemos que bajar, caminar otra vez por las calles,
mi transporte se ha cansado. Qué pena. Quiero quedarme arriba,
en el cielo no hay gente, suciamente arrogante, acá no hay caca,
tampoco administradores que la tiren y la ensucien toda.

domingo, 5 de julio de 2015

LA MÁS HERMOSA DE LAS FLORES SE CRUZÓ EN MI CAMINO




LA MÁS HERMOSA DE LAS FLORES SE CRUZÓ EN MI CAMINO

Quiero contarte que esta mañana saliendo de casa,
me topé con una flor, impertinentemente bella,
porque, esta mañana, precisamente, no era tan bella,
las buenas ganas de salir, comprar pan, eran escasas.


La impertinente, la bella flor, arremetió contra mi,
sin saludar siquiera, me dijo: "Tú, cuenta mis pétalos",
Dije: "No me quedan minutos para hacerte regalos,
eso de contar pétalos se te ocurre sólo a ti".


"Cuéntalos", dijo menos arrogante, "Te daré un regalo",
Olvidándome del pan me detuve por un momento,
decidí, en mí aburrida rutina, hacer un intervalo,
con una bella flor, ¿Cómo podría ser desatento?.


La poca paciencia que puede tener un viejo andante.
Me acerqué a ella, "Bella flor, conmigo, sea usted honesta,
¿Por qué saber un número puede ser tan importante?"
"¿Y de que color soy?, indagó la flor como respuesta".


Dije: "Responda usted a mis razonables inquietudes".
"Quiero ser como los humanos, conocerme a mi misma,
y con tus ojos humanos, quisiera que me desnudes,
me digas quién soy, por favor, aunque te suene a sofisma".


Con toda la paciencia de un Buda, conté cada pétalo,
"Dos mil ciento dos y tu color es el rojo violeta,
eres de las flores raras, tienes la forma de un halo,
entre todas las flores del mundo, eres la más coqueta".


Fui por mi pan, la hermosa flor me había alegrado el día,
más tarde, pensando, tomando café de desayuno,
hice consciencia, nuestra total arrogancia y porfía:
"Conocerse uno mismo, es tentar a Dios y ser inoportuno".


domingo, 21 de junio de 2015

BELLA INSPIRACIÓN


Permitirme que cuente, ahora, lo que pasa entre nosotros,
decir, relatar, ¿Porqué no necesito de musa ni de estrellas?
Me encanta contar como me despiertas mientras duermo,
algunas veces te acercas con sigilo, tocas mi hombro con ternura,
yo, me hago el dormido, te acercas más y un suave pezón
de tu cuerpo desnudo, roza suavemente mis labios,
yo, continúo haciéndome el dormido, entonces es tu cabello,
ondulado, el que paseas por mi cuello, espalda, cintura,
hasta que logras sacudirme de los nervios por tus juegos,
aun así, la pereza hace que me mantenga postrado,
sobre las blancas sábanas de mi cama destendida.



Me divierte sentir como pierdes la paciencia conmigo,
es cuando soplas tu aliento fresco dentro de mi oído,
asientas tu cuerpo denudo sobre mis nalgas, también desnudas,
y comienzan tus quejidos, más bien tus pequeños gritos,
que poco antes eran apenas susurros, a sonar desesperada,
me levanto y me sacudo, cojo hojas de papel, a veces,
otras veces, es el teclado y la pantalla las que esperan,
te hago enojar con mis bostezos forzados e inmensos,
no obstante una leve sonrisa delata mis intentos,
comienzan tus dictados, las letras lentamente se dibujan.



En el blanco papel o en el teclado, las ideas aparecen,
los versos, aparecen, como mágicas respuestas a tu voz,
luego, mejor dicho, pronto, mis dedos aprietan las teclas,
con más velocidad que de costumbre, me acelero,
ya no necesito tu voz, esta suena adentro, en mi cerebro,
los versos se convierten en estrofas, las estrofas en poemas,
cuentos, historias, relatos, que dibujan tu figura,
cuando logro describir hasta tu sombra, tu pie,
blanco, desnudo y fastidioso, se mezcla entre mis pernas,
lo sacudo, te ríes, ahora eres tu la que interrumpe,
el taca taca de las teclas, o la hermosa danza de las letras.



¿Sabes?, con frecuencia me pregunto, quiero saber,
¿Por qué apareces desnuda?, ¿Por qué no usas velos?
¿O te pones una blusa, o un pañuelo?, ¿O cualquier tela?
¿Por qué jamás me das respuestas cuando indago?.
Reconozco cuando te acercas, escucho esa campanilla,
que llevas atada a tu tobillo, con cinta roja, de terciopelo,
vienes cabalgando, sentada sobre el viento,
sacudiendo tu ondulada cabellera, que, con frecuencia,
acomodas, hasta cubrir tus senos, Ay! Bella inspiración,
¿Por qué apareces siempre desnuda?, ¿Por qué no usas velos?.



Hace poco tiempo te vi, sentada sobre una montaña,
sobre la montaña de la Bella Durmiente,
apareciste, como siempre, de repente y solitaria,
te he visto también danzando entre algunas columnas,
eran columnas muy altas, de blanco mármol,
reconocí la ciudad de Atenas y a Anacreonte en ella.



Otro día, allí no más, te vi acercándote a un lago,
me preocupé porque se me ocurrió que te ahogarías,
sin embargo caminaste sólo hasta que el agua cristalina
cubrió tus rodillas, te paraste mirando al horizonte,
pude ver tus intimidades reflejadas en el agua,
pero me di cuenta que un pintor recreaba el momento.



Shedéj andaf tabi, tu voz hablando en Persa Antiguo,
dictando al Muhammad Baljí sus maravillosos poemas,
se que has caminado entre arenas calientes, sobre mares,
has soportado tempestades, hasta hacerte escuchar.
He visto una y otra vez esa mirada de vieja sabia,
otras, como cuando vienes a mi habitación,
disfrazada de joven de treinta, o de veintitrés,
te pones mis viejos lentes que con frecuencia dejo
sobre mi mesa de noche, me ves sobre ellos,
con tus negros ojos tiernos y me haces sentir ...  absurdo.



Ya se, Bella Inspiración, se que no puedo, no debo,
continuar, pero prométeme, en este momento,
que algún día, no hoy, pero algún día, podré
contar nuestros secretos y me dejarás cantar
nuestras canciones, sobre todo la que te gusta tanto,
prométeme, también, que aun cuando me enfade
nunca te alejarás de mí, hasta el día que descanse,
cuando deje mi cuerpo y ya no pueda escribir,
que continuarás viniendo, quitándome el sueño,
despertándome y soplando a mis oídos … tus vientos.

jueves, 18 de junio de 2015

POEMA DE AMOR

POEMA DE AMOR

Digo la verdad, no miento,
que una y mil veces intento
escribir poemas de amor,
busco por la inspiración,
pero en mi mente aparecen
miles de niños hambrientos.


Quiero escribir, ser poeta,
del amor y los idilios,
darle gusto de la gente,
no puedo, mientras mi mente
recuerda al pequeño niño
aferrado de una teta.


De la madre desnutrida,
quien cedería su vida
por dar a su hijo un minuto
de respiro, aliento, vida,
para ella no hay sustituto
del fruto de sus entrañas.


Una tarea difícil,
trocar hambre en poesía,
cuando miles cada día
en toda India, en Etiopía,
en Colombia, en el Brasil,
se mueren de inanición,
sin esperanza de vida.


No puedo cerrar los ojos,
de inmediato los despojos,
los que no tuvieron suerte
de nacer en el Perú,
aparecen acá en mi mente.
!!Claro que esto es una burla!!


Porque acá también se mueren,
cientos, miles, que no pueden
llevar comida a sus ollas,
y mientras esto sucede
la mujer del Presidente,
cada día con más joyas.


Con lo que gasta en vestidos,
los pobres, los desnutridos,
podrían comer un mes.
Sucede que cada vez
se encuentra menos consciencia,
pero es que el hambre del pueblo
no es tema de presidencia.


Ellos han sido elegidos
para ser los protectores
de los ricos, los autores
de todos estos dolores.
En este mundo moderno
ellos son real gobierno.


Mientras en los corredores
del congreso nacional,
a los padres de la ley,
les interesa un mamey
la miseria de los pueblos.
Digo verdad y no miento,
continúo en el intento,
escribir poemas de amor.

martes, 16 de junio de 2015

MEDITA-ACCIÓN



MEDITA-ACCIÓN

En mi niñez, adolescencia y juventud,
busqué a Dios, pero nunca lo pude encontrar,
aprendí en el ensayo, los odios del mundo,
sus egoísmos, sus rencores y desprecios, 
en la práctica cometí muchos errores, 
sin embargo mi alma nunca se empobreció. 

Más tarde ya no busqué a Dios, busqué la paz,
busqué amor, felicidad, mi tranquilidad,
en el ensayo, aprendí los odios del mundo,
sus egoísmos, sus rencores y desprecios,
en la práctica cometí muchos errores,
sin embargo mi alma nunca se empobreció.

Más adelante busqué aquella luz divina,
la hallé en medio de profunda meditación,
mi alma como mi mente, se llenaron de Dios,
de Paz, de Armonía, de Concierto, de Todo,
de Tranquilidad, de Amor, de Felicidad,
pero entonces, estoy muy viejo para errar.

En mis pasos retorno pidiendo perdón,
no por mi, pido por aquellos que saben odiar,
por todos los egoístas, los rencorosos,
los que desprecian y no aprendieron a amar,
por los que han perdido su vida en el pasado,
por aquellos que no han encontrado la luz.

El tiempo ha marcado con líneas mi rostro,
he perdido cabello, aun quedan unas pocas canas,
queda un viejo con amor en su corazón,
aquel niño que era, se ha muerto, ya no existe,
pero ahora, colmado de paz, sólo me quedan las ganas
de entrar por siempre. .. en profunda MEDITA-ACCIÓN.

lunes, 15 de junio de 2015

ROSTRO SERENO

Las hojas del otoño caen,
dibujan en el aire un vaivén invisible,
escriben las letras de un poema triste,
las ramas las extrañan mientras ellas huyen,
¿Por qué se van si las he nutrido tanto?
se pregunta el viejo tronco de madera,
ellas, sin despedirse, dejan heridas,
¿Quién va ha lamer mis penas?
¿Quién, ha recoger mi sangre?
¿Quién, cubrirá mi cuerpo?
¿Daré sombra con estas ramas viejas?
¿Quién dirá mentirillas a mis oídos?
¿Quién recitará en silencio mis lágrimas?
¿Quién respirará del sol?
¿Y mis ojos con sus sueños?
¿Los colores de las flores?
¿Quién leerá mis versos ausentes?
¿Por qué es verde el tiempo,
si marrón es mi cuerpo entero?
¿Quién me ayudará a dar frutos?
¿Quién hurgará en la brisa de invierno?
¿Quién hablará con el viento?
¿Quién se sacudirá con mis orgasmos?
En tanto el viejo tronco lloraba,
tiernos brotes llegaron en primavera,
flores nuevas cubrieron sus penas,
suaves aromas sonrieron al viento,
rayos de sol calentaron sus brisas,
hojas verdes leyeron sus rimas,
el viejo árbol soñó con el tiempo,
y con rostro sereno … alegró su canto.

jueves, 11 de junio de 2015

MI AMADA SOLEDAD


Caminamos amorosos,
mi soledad y yo,
tomados de la mano,
mejor dicho, ella me lleva,
carga mis penas, en una talega,
mis lágrimas, en un odre,
coloca sobre sus hombros,
mis pesadas desilusiones.

Susurra quedo, a mi oído,
los más bellos poemas,
finos cantos del alma,
libros de sabiduría,
inspírome maravillosos cuadros,
cuentos inimaginables,
el puro sentir del amor,
y la infinita paz del ser.

En tanto que ando con ella,
dejo la humanidad,
varias veces olvido,
algunas veces me acuerdo,
olvido que marcho con un corazón,
que latirá mientras viva,
y mientras ando con ella,
tan sólo soy un espíritu.

Con ella, el tiempo no pasa,
sólo queda prendido,
el presente interminable,
en un hoy que es infinito,
aquel aquí con aroma de cielo,
varias veces olvido,
algunas veces me acuerdo,
existe maldad en el mundo.

Con mi soledad a mano,
mi pluma, ni mi lienzo,
ni mis letras, o mi canto,
pueden describir la total belleza,
tanta paz y tanto amor,
tanta cordura, cielo,
armonía, sinfonía,
violines y montañas verdes.

Si se va mi soledad,
deja talega, mi odre,
todas mis desilusiones,
es cuando siento que late,
esta vida, con este mi corazón,
y con está el alma mía,
varias veces olvido
algunas veces ......me acuerdo.

sábado, 23 de mayo de 2015

ENTRE ÁRBOLES

Hoy de tarde,
me paré entre dos árboles,
que amenamente hablaban entre ellos.
Me llamó la atención su extraña conversación,
sobre todo por tratarse de árboles jóvenes.

Con cien años cada uno, apenas tocaban la pubertad,
me miraron con sus ojos, redondos como panes horneados,
sacudieron sus ramas, riéndose de mi tristeza,
de sentirme viejo a mis cincuenta.

Dirigieron sus ojos hacia las nubes, mostrándose arrogantes,
yo insistí en escucharlos y me quedé parado entre ellos.
Hablaron de la misa del domingo,  de las bancas verdes,
de María Brisa la mujer del panadero.

De un par de perros que no ladran,
hablaron de la amante  del  carpintero de la esquina,
de dos mujeres  semidesnudas que se besaban entre ellas,
de un borracho que lloró sus penas por la noche.

Y pensé ¿Cómo dos árboles podían hablar trivialidades?,
pensé ¿Cómo podían gastar sus días, hablando tonterías?.
Parece que los árboles escuchan todo, se rieron nuevamente,
sacudieron sus ramas hasta que cien hojas cubrieron mis hombros.

Me dijeron, al detener sus risas:
Hace miles de años los árboles no hablábamos,
más, de tanto escuchar a los humanos, aprendimos,
pero sólo podemos repetir lo que escuchamos.

Les rogué que no cuenten mi tristeza,
de sentirme viejo a mis cincuenta,
se rieron nuevamente, sacudiendo un par de nidos
de dos palomas que anidan en sus copas.

Ya no estoy triste,
los árboles continúan,
aprendiendo,
hablando tonterías,
repitiendo,
las tristezas,
las humanidades,
las triviales
conversaciones humanas.

domingo, 19 de abril de 2015

DOLOR QUE QUEMA

Voy escalando grandes cumbres empinadas,
he ganado ya mucho dolor en mis piernas,
intento que el dolor del alma se congele,
más el dolor prendido es, casi como fuego,
quema los rincones de mi anciano corazón.


Dolor que por muchos motivos me consume,
tanto ha que no abrazo a los seres que más amo,
hace tanto que no los tengo entre mis manos,
hace tanto que el fuego quema y me consume,
hace tanto ya que mis viejas piernas duelen.


Preferible este dolor al que  llevo en el alma,
congélate dolor que fuerzas ya no tengo,
congélate, que ya no queda corazón,
ni lágrimas en mis dos ojos arrugados,
mi propia alma se me va escapando de a pocos.


Más una fuerza extraña se apodera de mí,
me ayuda a continuar escalando, montañas,
altas como el Huazcarán,  como el Himalaya,
buscando que el dolor del alma se congele,
más el dolor prendido es, casi como fuego.


Mi Dios, tan sólo una vez más quisiera verlos,
decirles al oído, “te amo”, y descansar,
dejar mi cuerpo sobre cama de madera,
con ese aroma a campo santo y eucalipto,
ese aroma que me trae tantos recuerdos,

lunes, 6 de abril de 2015

EL SILENCIO DE MI RIMA

La Poesía, siempre será más que el silencio,
la poesía, siempre menos que el amor.

En una sola rima caben mil palabras,
son aquellas  que se apagan con el silencio,
intento vano de interpretar el amor.

El silencio de aquella nube pasajera,
o las rimas de ese poema que trasciende,
o aquel amor que permanece eternamente.

El silencio de las arrugas de una frente,
el silencio de las mil lágrimas que caen,
el silencio de todas las rosas que se abren,
silencio suave, del perfume de mujer.

Las rimas de un verso que se hace inolvidable,
rimas de un cuerpo que se mueve con el ritmo,
o de dolores que terminan hechos llanto,
quizá, aquellas rimas de un canto hacia el amor.

¿Podría vivir el amor sin las palabras?
porque un mar sin ruido, tristemente, es mar muerto,
así como un amor sin rima es un cadáver,
intentaré decir el poema en mi canto:
escucha Amor, el gran silencio de mi rima.

lunes, 23 de febrero de 2015

VIDA SIN VIDA

VIDA SIN VIDA

La Vida, no vivía,
cargando un gran peso,
caminaba cansada,
con hombros dolidos,
y con sus pies callosos.

La Vida, no amaba,
su alma dolida
tan sólo odiaba,
odiaba al tiempo,
odiaba al hombre.

La Vida sin vida,
cansada y sin tiempo,
amando su odio,
llorando sus callos,
contaba ... sus pasos.

Una Mujer vino a ella,
vestida de tules,
mostrando sus huesos,
sus huesos desnudos,
su rostro sin rostro.

Indagó La Vida su nombre,
“Soy La Muerte del hombre”,
dijeron los huesos desnudos,
y caminaron juntas,
La Mujer ....  y La Vida.

Miró esos ojos vacíos,
¿Qué haces?, preguntó La Vida,
“Respondo”, contestaron los Huesos,
¿Qué dices?, interrogó La Vida,
“La Verdad”, respondió La Muerte.


“Se supone que soy yo La Verdad”,
Quiso afirmar La Vida entre dientes,
El Rostro sin rostro soltó una gran risa,
como castañuelas sonaron sus muelas,
sus ojos vacíos reflejaron .... la burla.

“Si fueses Verdad reirías”,
“Si Verdad eres ¿Por qué odias?”
“¿Caminas cansada cargando tus pesos?”,
“¿Con hombros dolidos, pies callosos,
sin conocer al tiempo y sin amor en tu alma?”

“Soy yo La Verdad”, afirmaron los huesos,
“Sólo yo conozco Al Tiempo”,
“Sólo yo puedo ver tus pesares”,
“Yo soy La Verdad y La Vida”,
“Y nadie viene al Padre ... sin mí”.

“Eso lo dijo un Cristo”,
intentó reír La Vida,
mintiendo en el fondo,
porque en realidad no sabía,
si era verdad o ... mentía.

En las muelas desnudas sonaron carcajadas,
que fueron repetidas por un eco lejano,
“Fui yo, La Muerte, quien lo llevó hasta el Padre”.
Acelerando su paso La Mujer se alejó,
dejando en el aire un aroma  ... siniestro.

La Vida continuó sola,
con hombros cansados,
cargando sus pesos,
contando  sus pasos,
pensando .... en sus odios.