NO MÁS ENEROS EN SEPTIEMBRE
Ya no quiero más Eneros en Septiembre,
que vengan las estaciones que tengan que venir,
como que no quiero nubes de verano en primavera,
tampoco lloviznas de otoño en un cruel invierno,
si llegara el sol, que alumbre, si llegaran nubes, que se asomen.
Quiero migrar con los millones de elefantes que he soñado,
atravesar las tierras secas y cuarteadas,
quiero convertir los desiertos en tierras productivas,
quiero sembrar viñedos,
cosechar cepas de sarmientos,
hacer mi propio vino desde el comienzo hasta el final,
luego comer trigo con miel y queso.
Ya no quiero rezos inútiles, ni lágrimas en platos tendidos,
quiero abrazar árboles de raíces profundas, renovar mis energías,
mantener mis Chakras ungidos con aceite consagrado,
ver la luz del sol, desde su nacimiento hasta el ocaso.
Quiero mirar tus ojos directamente y no reflejados en un espejo,
quiero respirar mi propio viento y no esperar al ocaso de un abrazo furtivo,
quiero planchar las calles sin que nadie me espere, doblar las esquinas como tenedores.
No quiero ser maestro sino un alumno de la vida,
quiero escuchar la voz de un ángel que apresure mi paso,
me diga adonde pisar y los obstáculos que he de sortear,
no quiero más Eneros …. en Septiembre.
© Poeta Peruano Lucio R. Ramírez
Ya no quiero más Eneros en Septiembre,
que vengan las estaciones que tengan que venir,
como que no quiero nubes de verano en primavera,
tampoco lloviznas de otoño en un cruel invierno,
si llegara el sol, que alumbre, si llegaran nubes, que se asomen.
Quiero migrar con los millones de elefantes que he soñado,
atravesar las tierras secas y cuarteadas,
quiero convertir los desiertos en tierras productivas,
quiero sembrar viñedos,
cosechar cepas de sarmientos,
hacer mi propio vino desde el comienzo hasta el final,
luego comer trigo con miel y queso.
Ya no quiero rezos inútiles, ni lágrimas en platos tendidos,
quiero abrazar árboles de raíces profundas, renovar mis energías,
mantener mis Chakras ungidos con aceite consagrado,
ver la luz del sol, desde su nacimiento hasta el ocaso.
Quiero mirar tus ojos directamente y no reflejados en un espejo,
quiero respirar mi propio viento y no esperar al ocaso de un abrazo furtivo,
quiero planchar las calles sin que nadie me espere, doblar las esquinas como tenedores.
No quiero ser maestro sino un alumno de la vida,
quiero escuchar la voz de un ángel que apresure mi paso,
me diga adonde pisar y los obstáculos que he de sortear,
no quiero más Eneros …. en Septiembre.
© Poeta Peruano Lucio R. Ramírez

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